Seguro que no eres la única persona a la que le suena a nuevo el concepto de flavonoides. Este concepto hace referencia a unos compuestos fenólicos que constituyen de la parte no energética de nuestra dieta, por lo que seguramente los estés ingiriendo sin darte cuenta. Se encuentran en vegetales, semillas, frutas y en bebidas como vino o la cerveza. ¿Tienes curiosidad por saber más acerca de ellos? Continúa leyendo para saber qué son y en qué nos pueden beneficiar y recuerda que, si te interesa el sector, puedes especializarte con nuestro Máster en Biotecnología Alimentaria.
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Toggle¿Qué son los flavonoides?
Los flavonoides son un grupo diverso de fitonutrientes, o pigmentos naturales, que están presentes en los vegetales. Su consumo protege al organismo del daño producido por agentes oxidantes, como pueden ser los rayos ultravioleta, la contaminación ambiental o las sustancias químicas presentes en los alimentos. En un primer momento se les denominó “vitamina P”, pero debido a que difieren en sus fórmulas químicas y funciones, se descartó esa nomenclatura.
¿Te has preguntado alguna vez por qué algunas verduras o frutas tienen esos colores tan saturados o intensos? Pues bien, los flavonoides también son en parte responsables de los intensos colores de las frutas y verduras. Se calcula que existen aproximadamente 6.000 tipos y diversos estudios científicos han apuntado que algunos de ellos son beneficios a la salud.
¿Para qué sirven los flavonoides?
Los flavonoides sirven para un amplio abanico de funciones, entre las cuales destacan los siguientes beneficios:
- Acción antioxidante. Ayudan a proteger las células frente al daño causado por los radicales libres, contribuyendo a reducir el estrés oxidativo, un proceso relacionado con el envejecimiento celular y con el desarrollo de diversas alteraciones crónicas.
- Apoyo a la salud cardiovascular. Estos compuestos pueden contribuir al mantenimiento de la elasticidad de los vasos sanguíneos y al correcto flujo sanguíneo. Además, algunos flavonoides específicos se utilizan como apoyo en la salud venosa y capilar.
- Efecto antiinflamatorio. Los flavonoides presentan propiedades que pueden ayudar a modular los procesos inflamatorios del organismo. Esto resulta especialmente relevante en situaciones de inflamación leve y mantenida en el tiempo. Su acción antiinflamatoria complementa otros hábitos saludables, como una alimentación equilibrada y la práctica regular de ejercicio físico.
- Refuerzo del sistema inmunológico. Estos compuestos ayudan a fortalecer las defensas naturales del organismo, favoreciendo una respuesta equilibrada frente a agentes externos.
- Protección de la salud capilar y vascular. Se trata de un efecto especialmente valorado en el cuidado de la salud venosa y en la prevención de la fragilidad capilar. Por ello, suelen emplearse tanto en alimentación como en productos farmacéuticos específicos.
- Contribución al bienestar general. Gracias a la acción conjunta de sus propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y vasoprotectoras, los flavonoides contribuyen al equilibrio y bienestar general del organismo. Su consumo regular, dentro de una dieta rica en frutas, verduras y alimentos de origen vegetal, se asocia a un estilo de vida más saludable.
¿Cuál es el mejor flavonoide?
No existe un único flavonoide que pueda considerarse “el mejor” de forma universal, ya que cada uno aporta beneficios distintos según sus propiedades y el contexto en el que se consuma. Los flavonoides son compuestos bioactivos presentes de forma natural en frutas ,verduras, legumbres, infusiones y otros alimentos de origen vegetal, y destacan por su acción antioxidante y antiinflamatoria.
La eficacia de los flavonoides depende tanto del tipo de flavonoide como de la combinación con otros nutrientes y del estado general de la persona. Entre los flavonoides más estudiados se encuentran la quercetina, el kaempferol, la catequina, la rutina y la hesperidina. La quercetina, presente en alimentos como la cebolla, la manzana o el brócoli, es una de las más conocidas por su capacidad antioxidante.
Clasificación principal
Los innumerables flavonoides que comentábamos anteriormente que existen se suelen clasificar en seis familias principales:
- Flavanonas, que están presentes en diversas especies vegetales y frutos cítricos.
- Flavanoles, que contribuyen al efecto antioxidante y cardioprotector de algunos alimentos y bebidas.
- Flavonas, presentes en la uva o la miel, por ejemplo, aportando propiedades organolépticas y saludables a la hora de consumirlo.
- Flavonoles, que influyen en la pigmentación de las plantas y frutos.
- Antocianidinas, al igual que los flavonoles, otorgan el color rojo, púrpura o azul a las hojas, flores y frutos que ingerimos.
- Isoflavonoides, quen entre otras funciones, equilibran las hormonas reproductivas femeninas en el climaterio.
Alimentos ricos en flavonoides
El listado es inmenso y, a pesar de que varían en su concentración y tipo, hemos hecho una pequeña selección de los alimentos más comunes ricos en flavonoides:
- Brócoli, coles, puerros, lechugas moradas, tomate, alcachofas, espárragos y cebollas. Sus propiedades son principalmente antihistamínicas, antiinflamatorias y antioxidantes.
- Manzanas, uvas, cacao, té verde. Sus beneficios se asocian a la mejora de la salud cardiovascular y neurológica.
- Naranjas y otros cítricos. Principalmente nos ayudan a mejorar la salud cardiovascular y el relajamiento. También tienen propiedades antioxidantes y antiinflamatorias.
- Apio, perejil, chiles, té y cacao. Populares principalmente por sus propiedades antioxidantes y por retrasar el metabolismo de fármacos.
- Arándanos, ciruelas, fresas, uvas, vino tinto y frutos secos. Cargados de antocianidinas, mejoran la salud cardíaca a la vez que ayudan a controlar la obesidad y la diabetes.

